Con 76.600 toneladas producidas en agosto y un promedio de 20 kg por habitante al año en consumo, la actividad porcina afianza su crecimiento motorizado por las inversiones productivas.
A partir del seguimiento de su rodeo bubalino y de evaluaciones a campo, especialistas del INTA Corrientes aplican pautas de acostumbramiento, alimentación, uso del agua, pastoreo, planificación del forraje y organización.
La incorporación de crucíferas como cultivos de invierno contribuye a mejorar la infiltración de agua, anticipar la disponibilidad de los lotes y reducir riesgos ambientales.
La hacienda viene retrocediendo en términos reales, pero el negocio conserva una relación de compra inusualmente favorable frente al maíz, las pasturas y el silaje.
Para el Senasa, esta actividad regulada es de interés para la vigilancia epidemiológica de patógenos que circulan en animales silvestres como el jabalí.
[...]La sarna ovina se posiciona como una de las enfermedades parasitarias más dañinas para la producción de lana de la Argentina.
[...]Según lo que viene censando la Red de Manejo de Malezas (REM) de Aapresid, el manejo de Borreria spp., entre las tolerantes al glifosato, representa un desafío cada vez más complejo.
[...]Un reciente estudio del INTA asegura que, al aplicar la combinación adecuada de nutrientes, el cultivo produce más kilos de grano por cada milímetro de agua.
[...]Senasa advierte que las altas temperaturas pueden ser un factor que afecte a la salud y bienestar de los animales.
[...]Un ambiente cálido y húmedo genera condiciones favorables para el desarrollo de plagas y enfermedades que inciden de manera negativa en los cultivos.
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