Biocombustibles: media sanción y un nuevo mapa del mercado
Propone elevar el corte obligatorio de biodiesel al 10% y el de bioetanol al 15%, modificar el esquema de precios y abrir un nuevo mercado electrónico. El biodiesel no integrado tendrá un piso de participación que llegará al 4% en 2036.
Tras un año de debate, el Senado dio media sanción al nuevo Marco Regulatorio de Biocombustibles, una reforma que busca reemplazar el régimen establecido por la Ley 27.640, vigente desde 2021. La votación terminó con 41 senadores a favor y 25 en contra, en una sesión que tuvo como uno de sus principales focos de discusión el futuro del biodiesel elaborado por empresas no integradas. El proyecto deberá ahora comenzar su recorrido por la Cámara de Diputados, donde será analizado nuevamente en comisión antes de llegar al recinto.
Más biocombustible en el surtidor
Uno de los principales cambios que plantea la iniciativa es el incremento de los cortes obligatorios. El biodiesel pasará del actual 7,5% al 10% del gasoil, mientras que el bioetanol subirá del 12% al 15% de las naftas, ambos incrementos previstos para entrar en vigencia al año de sancionada la ley. En el caso del bioetanol, se mantiene la distribución actual: 6% correspondiente a la producción de caña de azúcar y 6% al bioetanol de maíz. El 3% adicional quedará destinado al libre mercado. La reforma también establece límites a la concentración empresarial. Ninguna elaboradora de bioetanol podrá superar el 20% del volumen anual comercializado dentro del corte obligatorio. Para el biodiesel, el límite para una empresa o grupo económico dentro del segmento de plantas no integradas será también del 20%.
El biodiesel pasará del actual 7,5% al 10% del gasoil, mientras que el bioetanol subirá del 12% al 15% de las naftas, ambos incrementos previstos para entrar en vigencia al año de sancionada la ley.
Un nuevo esquema comercial y de precios
Otro de los cambios centrales está relacionado con la forma en que se asignará el mercado. El cumplimiento del corte obligatorio se canalizará mediante un sistema de subastas dentro de un mercado único, de carácter transparente y acceso público, que será operado por un organismo independiente. El mecanismo busca reemplazar el actual esquema de precios máximos fijados por la Secretaría de Energía. La propuesta establece, en cambio, precios de referencia calculados sobre la base de la paridad de importación. Además, incorpora un criterio de regionalización de la comercialización, con un diferencial del 20% vinculado a la distancia para compensar los mayores costos de transporte de las plantas ubicadas más lejos de los centros de consumo.
Co-procesamiento: un nuevo negocio para las refinerías
El proyecto también habilita el co-procesamiento de materias primas no fósiles por parte de mezcladores que sean, a su vez, refinadores. Ese volumen podrá incorporarse durante la elaboración del gasoil y no será contabilizado dentro del corte obligatorio de biodiesel. Sin embargo, hasta un límite del 5% de la mezcla, podrá acceder a beneficios impositivos, entre ellos la exención del Impuesto a los Combustibles Líquidos y del Impuesto al CO?
Hasta un límite del 5% de la mezcla, podrá acceder a beneficios impositivos, entre ellos la exención del Impuesto a los Combustibles Líquidos y del Impuesto al CO?
Provincias, mayores cortes y vehículos flex fuel
La iniciativa otorga además un mayor margen de acción a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Podrán establecer regímenes propios de promoción para bocas de expendio que comercialicen combustibles con cortes superiores a los establecidos como obligatorios a nivel nacional. El texto también habilita la incorporación de vehículos con tecnología flex fuel, tanto para el uso de bioetanol como de biodiesel.
Biodiesel: un piso garantizado para las plantas no integradas hasta 2036
El punto que mayor discusión generó durante el tratamiento en particular fue el futuro de las empresas no integradas de biodiesel. El proyecto aprobado establece una transición progresiva. La participación reservada a este segmento se reduce con el paso de los años, mientras aumenta el espacio de mercado de libre negociación, en el que podrán participar tanto empresas integradas como no integradas.
El esquema establece el siguiente cronograma:
De esta manera, las plantas no integradas mantienen un piso de participación del 4% hasta 2036, aunque progresivamente se reduce la porción del mercado obligatorio exclusivamente reservada para ellas.
La pelea federal por el biodiesel
La discusión tuvo un fuerte componente federal. Senadores de Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa, San Luis y Santa Fe defendieron modificaciones vinculadas al cronograma y a la participación de las empresas no integradas, dado que en esas provincias se concentra buena parte de las plantas que abastecen actualmente el mercado interno. El eje de la disputa no estuvo en el aumento del corte obligatorio al 10%, que reunió un consenso mayoritario, sino en cómo se distribuirá ese mercado. En particular, cuánto del corte quedará reservado para las empresas no integradas y cuánto pasará al segmento de libre negociación, en el que podrán competir tanto compañías integradas como no integradas.
Cómo funciona hoy el mercado de biocombustibles
El régimen vigente está establecido por la Ley 27.640, sancionada en 2021. Actualmente, el gasoil tiene un corte obligatorio de 7,5% de biodiesel, mientras que las naftas deben incorporar 12% de bioetanol, dividido en partes iguales entre producción de maíz y caña de azúcar. En cuanto a los precios, la Secretaría de Energía establece mediante resoluciones un precio máximo de adquisición para los biocombustibles destinados al corte obligatorio. Ese valor se actualiza periódicamente a partir de una fórmula de costos. La reforma propone abandonar ese mecanismo y avanzar hacia precios de referencia vinculados a la paridad de importación.
Quiénes abastecen el mercado interno
En biodiesel, el corte obligatorio es abastecido actualmente por 25 empresas no integradas: 17 plantas pyme regionales y otras 8 compañías ubicadas principalmente en el área cercana al puerto de Rosario. Las plantas están distribuidas entre Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y San Luis. En paralelo, las seis aceiteras integradas, que cuentan con molienda propia, producen biodiesel principalmente para exportación y actualmente no participan del abastecimiento del corte obligatorio interno. En bioetanol de maíz, el mercado está concentrado en seis plantas ubicadas en Córdoba, Santa Fe y San Luis. El 6% correspondiente al bioetanol de caña de azúcar es abastecido por alrededor de una decena de ingenios del NOA, principalmente de Tucumán, Salta y Jujuy.
Qué viene ahora
Con la media sanción del Senado, el proyecto inicia una nueva etapa en Diputados. Allí deberá ser analizado por las comisiones correspondientes y luego, si reúne los respaldos necesarios, llegar al recinto. Si finalmente se convierte en ley, será la primera reforma integral del marco regulatorio de los biocombustibles desde 2021. Para el sector, el cambio llega después de años de reclamos vinculados con la necesidad de ampliar los cortes y establecer reglas que permitan aprovechar la capacidad instalada y destrabar nuevas inversiones. El aumento de los porcentajes obligatorios, la creación de un mercado electrónico, el cambio en el sistema de formación de precios y la apertura progresiva de una porción del mercado marcarán un nuevo escenario para productores de biodiesel y bioetanol.
Si finalmente se convierte en ley, será la primera reforma integral del marco regulatorio de los biocombustibles desde 2021.
Ahora la discusión se traslada a Diputados. Y allí se definirá, en buena medida, con qué reglas jugará la industria de los biocombustibles durante la próxima década.
Fuente: Agritotal






