Las poblaciones de chicharrita comienzan a retraerse
El NOA, el NEA y el Centro-Norte concentraron las mayores abundancias del vector, el Litoral y el Centro-Sur registraron niveles más bajos
El monitoreo nacional mostró comportamientos dispares entre regiones. Mientras el NOA, el NEA y el Centro-Norte concentraron las mayores abundancias del vector, el Litoral y el Centro-Sur registraron niveles más bajos y una situación de mayor estabilidad.
Los datos del 44º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, correspondientes al período comprendido entre el 1 y el 15 de junio de 2026, volvieron a reflejar comportamientos heterogéneos de las poblaciones de la chicharrita del maíz en las distintas regiones productivas del país.
El relevamiento indicó que las regiones NOA, NEA y Centro-Norte continúan concentrando las mayores abundancias del vector, mientras que el Litoral y el Centro-Sur presentaron una situación de relativa estabilidad y menores niveles poblacionales.
Desde la Red destacaron la importancia de mantener un monitoreo activo y sistemático también durante el período otoño-invernal, con el objetivo de comprender la dinámica poblacional estacional de la plaga, especialmente en relación con las heladas. Esta información resulta clave para detectar cambios en su distribución espacial y anticipar escenarios de riesgo para las próximas campañas agrícolas.
Situación por regiones
En el NOA, zona endémica de la plaga, el 76% de las trampas estuvo ubicado en cultivos de maíz en estado de madurez fisiológica (R6). Allí las poblaciones de Dalbulus maidis continuaron siendo elevadas y aumentó levemente la proporción de localidades con la categoría de máxima abundancia, más de 100 adultos por trampa, alcanzando el 83% del total.
En el NEA, la otra región endémica, donde el 86% de las trampas se instaló en lotes de maíz, también predominantemente en estado R6, las poblaciones se mantuvieron en niveles altos similares a los del relevamiento anterior. El 54% de las localidades registró capturas superiores a los 100 adultos por trampa.
Por su parte, en el Litoral, donde un tercio de las trampas se ubicó sobre maíz, el 90% registró presencia de chicharritas. Sin embargo, se observó una disminución de las localidades con más de 100 adultos por trampa, que descendieron del 26% al 16% del total. Las mayores densidades poblacionales se registraron en Entre Ríos y Corrientes.
En la región Centro-Norte, donde el 55% de las trampas se instalaron en lotes de maíz, el vector estuvo presente en el 97% de los sitios monitoreados. No obstante, la proporción de localidades con máxima abundancia bajó del 81% registrado en el informe anterior al 64% en el relevamiento actual.
Finalmente, en el Centro-Sur, donde el 51% de las trampas monitoreadas correspondió a cultivos de maíz, continuó predominando la ausencia del vector en el 47% de las localidades relevadas. Además, sólo el 6% registró la categoría máxima de abundancia, frente al 13% observado en el informe previo.
Baja portación de Corn Stunt Spiroplasma
El informe también incorporó datos sobre el porcentaje de individuos portadores de Corn Stunt Spiroplasma (CSS) en tres localidades monitoreadas de la región Centro-Norte. Los resultados evidenciaron bajos niveles de portación del patógeno en las poblaciones analizadas.






