El sector arrocero en crisis
El Ing. Leonardo Van Opstal, especialista en producción de arroz y presidente de la Asociación de Técnicos Arroceros de la provincia de Santa Fe, sostuvo que el incremento de los valores energéticos a nivel global ha generado un fuerte impacto en los costos de producción, complicando aún más la rentabilidad del sector.
El sector arrocero argentino avanza en la elaboración de una presentación conjunta ante el Gobierno nacional, en respuesta a la compleja situación que atraviesa la actividad en distintas regiones productivas.
Así lo confirmó el presidente de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (ACPA), Jorge Borsatto, quien indicó que la iniciativa busca unificar el reclamo de los productores a nivel regional y nacional.
En este sentido, Borsatto mantuvo conversaciones con su par de Entre Ríos, titular de la Asociación de Productores Arroceros de esa provincia, con el objetivo de avanzar en un documento común que representa al sector.
“La idea es presentarla en forma conjunta, la Asociación de Plantadores de Corrientes con la de Entre Ríos, y estamos ahora charlando con los productores y asociaciones de las otras provincias productoras, que serían Chaco, Formosa y Santa Fe, para ver si también quieren sumarse”, explicó.
El dirigente señaló que el objetivo es elevar un planteo integral ante la Secretaría de Agricultura de la Nación, en el que se exponga el estado de situación actual del sector y se solicite una reunión formal con las autoridades nacionales.
“Buscamos presentar todos de manera conjunta un diagnóstico y avanzar con puntos específicos que reflejen la realidad que estamos atravesando”, agregó.
Costos en alza y alta dependencia energética
Desde el sector técnico, también advierten sobre las dificultades estructurales que enfrenta la producción de arrocera. En este marco, el ingeniero agrícola Leonardo Van Opstal, especialista en producción de arroz, asesor privado y presidente de la Asociación de Técnicos Arroceros de la provincia de Santa Fe, aportó su mirada.
Con más de 20 años de trayectoria en el sector arrocero —los últimos 10 radicado en San Javier, provincia de Santa Fe—, el profesional explicó que la actividad es altamente dependiente del riego, lo que implica un uso intensivo de energía, principalmente a partir de combustibles fósiles.
A su vez, señaló que el cultivo requiere importantes niveles de fertilización, especialmente con nitrógeno, fósforo y potasio, insumos cuyos costos están directamente vinculados al precio internacional del petróleo.
En este contexto, el incremento de los valores energéticos a nivel global, en gran parte impulsado por conflictos bélicos recientes, ha generado un fuerte impacto en los costos de producción, complicando aún más la rentabilidad del sector.
Finalmente, el especialista también se refirió a la situación de precios en la región y marcó una fuerte preocupación por la brecha existente dentro del MERCOSUR. “No encuentro fundamento”, afirmó, al comparar los valores que perciben los productores.
Según detalló, mientras en Uruguay un productor está cobrando alrededor de 200 dólares por tonelada de arroz cáscara, en Argentina el valor se ubica en torno a los 170 dólares por tonelada, lo que profundiza la pérdida de competitividad del sector local.






